Este 4 de Noviembre el próximo Presidente de los Estados Unidos será elegido a través del voto de los electores. Nos encontramos en una intersección histórica: Este país puede continuar en su camino unilateral e intervencionista, o girar hacia un camino en el que trabajará cooperando con otros países para así, juntos, resolver el problema. ¿Avanzará hacia el desarrollo de una nueva generación de armas nucleares, o cambiará para abogar por la no proliferación y el desarme nuclear mundial?
¿Cuál será el enfoque y futuro de las leyes de armas nucleares? Los Estados Unidos aún tienen misiles nucleares armados en alerta roja listos para desplegar. El Departamento de Energía y su Agencia de Seguridad Nuclear Nacional (NNSA, por sus siglas en inglés) acaban de proponer su proyecto “Transformación Compleja” que busca reemplazar todas las cabezas nucleares de nuestro arsenal. Además, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos siempre ha abogado por mantener en armas el espacio exterior, propuesta que muchos países oponen, los cuales están dispuestos a firmar un tratado para desarmar el espacio exterior.
El Congreso hizo el mandato de Revisión de la Postura Nuclear en el 2007 –una evaluación completa de la función y tamaño de las armas nucleares de los EE. UU. para finales del año 2009. Establecer el futuro de las leyes de armas, tanto nucleares como convencionales para uso en la tierra y el espacio exterior, estará en las manos del próximo Presidente y Congreso.
Los Estados Unidos pueden decidir cambiar sus políticas y en verdad implementar el Tratado de la No Proliferación y ratificar el Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, el cual prohíbe toda explosión nuclear con propósito militar o civil. Los Estados Unidos formaron parte del tratado en 1996, pero fue rechazado por el Congreso en 1999. En cuanto al Tratado del Espacio Exterior, el cual prohíbe el uso de armas en el espacio, los Estados Unidos están a la cabeza de avanzarlo.
¿Continuará los Estados Unidos con su póliza hegemónica de responder a problemas mundiales sin ayuda? ¿O habrá un cambio hacia la cooperación mundial? ¿Qué es lo que ganaríamos si cambiamos el enfoque de intervención militar en la política exterior de los Estados Unidos hacia la ayuda económica? ¿Qué pasos diplomáticos tendrá que tomar la próxima Administración para guiarnos lejos de la proliferación nuclear y armas el espacio exterior y dirigirnos hacia un país en verdad seguro?