"Estamos cansados físicamente, emocionalmente y espiritualmente". - Alcalde de Nuevo Orleáns Ray Nagin
Es temporada de huracanes en la Costa del Golfo y los titulares publican a Bush al frente del Huracán Dean. Sin embargo, el 29 de agosto de 2007, marca dos años desde que los Huracanes Katrina y Rita pegaron en la región de la Costa del Golfo, mostrando al mundo una ciudad empobrecida en el país más rico del mundo completamente derribada y un gobierno incapaz -algunos creen no dispuesto- para cuidar de sus ciudadanos. Por menos de la cantidad gastada en un mes en Irak, todo Nuevo Orleáns hubiera podido ser reedificado completamente. ¿Por qué sufren todavía víctimas de Katrina dos años después?
Muchos residentes de la región de la Costa del Golfo continúan esperando a que abran las escuelas públicas y que las oportunidades de vivienda y empleo surjan de la destrucción. Los $1.175 billones en fondos federalmente apropiados para reedificar la Costa del Golfo están siendo retenidos por FEMA, mientras 200,000 personas viven todavía en traileres y 250,000 evacuados quedan dispersados por todo el país.
Las personas de bajos ingresos y especialmente mujeres pertenecientes a la minoría han sido afectadas desproporcionadamente por el desastre.
- 78% de de los vecindarios mas pobres de Nuevo Orleáns fueron inundados, con casi el 80% de la población en vecindarios inundados perteneciendo a comunidades de color.
La tempestad dejó 22 millones de toneladas de escombro (15 veces la cantidad que fue acarreada después de los ataques de 9/11). La mitad de estos escombros están en la comunidad rural de Orleáns, donde la mayoría de la población es gente de color.
No hay hospitales disponibles para la gente de bajos ingresos que no tienen seguro y no existe ningún servicio de salud mental para ellos en Nuevo Orleáns, donde la tasa del Trastorno de Estrés Postraumático o PTSD y el suicidio están aumentando. Para enero 2007, la mitad de los nueve hospitales en Nuevo Orleáns aún seguían cerrados. 70 Escuelas Públicas en la parte rural de Orleáns todavía siguen cerradas. Los niños en Nuevo Orleáns tienen condiciones crónicas de salud como ansiedad y depresión y éstas enfermedades están ligadas a Katrina.
La falta de viviendas disponibles a precios razonables ha atrasado la recuperación, ya que una gran cantidad del dinero apropiado para reconstrucción fue dado para construir casas individuales para familias. Inquilinos, que incluye a personas con bajos ingresos y gente de edad avanzada, luchan por encontrar vivienda donde la renta no sea tan alta. La población sin hogar en el Nuevo Orleáns post-Katrina casi ha duplicado, y hay poca a ninguna ayuda estatal para esta gente en el área.
La terrible situación de Katrina ha abierto nuestros ojos hacia la pobreza y la desigualdad de que existe a través de los Estados Unidos, y que la promesa del acceso equitativo a la oportunidad en América no es una realidad. Por todo el país, no estamos invirtiendo en los necesitados y los pobres, que a menudo son las comunidades de color. Cuándo nosotros invertimos en la salud y la seguridad de todas las personas, todos beneficiamos.
Una asociación fuerte federal, estatal y local es necesitada para dirigir inmediatamente las necesidades de las víctimas de Katrina. Aunque la gran mayoría en que ha hecho el trabajo de recuperación ha sido dirigida por la fuerza y el liderazgo de grupos no lucrativos de la comunidad, la tarea de reedificar la región de la Costa del Golfo es intimidante y estos grupos necesitan la ayuda y el apoyo del gobierno en todos los niveles.
¿Cómo trabajan los grupos comunitarios para reedificar sus vecindarios? ¿Qué clase de ayuda necesitan? ¿Cómo saca a relucir la situación en Nuevo Orleáns los asuntos más profundos de la injusticia social en los Estados Unidos? ¿Dónde está la responsabilidad del gobierno a las personas de Nuevo Orleáns y la Costa del Golfo? ¿Por qué muestran las estadísticas que la situación en Nuevo Orleáns empeora en lugar de mejorar después de dos años?
No comments:
Post a Comment